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SERVIR ES UN HONOR

Jesús Tovar Núñez
Apostol
08/Febrero/2009

El Servir es un privilegio. Hay millones de desocupados, a los cuales no los llama el Señor, por su misma actitud de buscar las cosas fáciles y que no les lleve mucho esfuerzo y que nos les cueste nada, es decir “no quieren trabajar”.

El Señor esta interesado en personas ocupadas, que colocan en primer lugar la obra de Dios y que bendicen las vidas de otras personas que están a su alrededor es por eso que Dios ha seleccionado cada una de nuestras hojas de vida para servir en la mejor empresa del mundo “El Reino de Dios”.

¿Se recuerdan de la historia de la samaritana? Jesús estaba cansado de su viaje por Samaria a Galilea y se sentó por un pozo de agua para descansar. ¿Fue Jesús a este pueblo de Samaria solo? No, sus discípulos viajaron con él. Pues la mujer vino, por el mediodía, para sacar agua para su hogar pero encontró el agua viva que Jesús puede dar. ¿Se recuerdan donde estaban los discípulos mientras Jesús habló con esta mujer? Fueron a buscar algo para comer. Cuando los discípulos regresaron con comida, estaban sorprendidos porque encontraron a Jesús hablando con una mujer, una mujer de Samaria, pero ninguno dijo nada. ¡Después, los discípulos le ofrecieron a Jesús algo para comer, pero no lo recibió! ¿Y saben lo que Jesús dijo? Dijo, “Tengo comida para comer la cual ustedes no conocen.” ¡Esto confundió a los discípulos! Se preguntaron unos a otros si alguien le había traído algo para comer mientras salieron. ¡Lo que no comprendían era que Jesús no estaba hablando de comida física como manzanas, jamón! Es un poco como cuando Jesús le estaba explicando a la mujer samaritana que el agua viva no es realmente agua pero es tener a Jesús en tu vida. Jesús estaba tratando de explicarles a sus discípulos que Dios lo alimentó y era más importante que la comida. Haciendo la obra de Dios, Jesús se llenó, lo cual le produjo una satisfacción que no tenía que pensar en comer comida física. ¡Estaba animado que la mujer del pozo del agua había creído en Dios, y en Él!, Lo que realmente llena nuestro espíritu es  el compartir del amor de Jesús a muchas personas.

JUAN 4: 31-38 Dice: 31 Mientras tanto, sus discípulos le insistían: —Rabí, come algo. 32 —Yo tengo un alimento que ustedes no conocen —replicó él. 33 « ¿Le habrán traído algo de comer?», comentaban entre sí los discípulos. 34 —Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra —les dijo Jesús—. 35 ¿No dicen ustedes: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura; 36 ya el segador recibe su salario y recoge el fruto para  vida eterna. Ahora tanto el sembrador como el segador se alegran juntos. 37 Porque como dice el refrán: Uno es el que siembra y otro el que cosecha.” 38 Yo los he enviado a ustedes a cosechar lo que no les costó ningún trabajo. Otros se han fatigado trabajando, y ustedes han cosechado el fruto de ese trabajo.

¡Jesús compartió una historia con ellos para explicarles más! Jesús hablo de la cosecha, un tiempo cuando los granjeros que han sembrado, van al campo y recogen lo que esta maduro y lo que Dios ha crecido. Para Jesús y sus discípulos, ya era el tiempo del año cuando la gente iba a hablar de la cosecha que venia en solo cuatro meses. ¡Jesús quería que ellos vieran lo que el veía, que la cosecha era ya en ese momento!  Jesús quería que sus discípulos vieran alrededor de ellos.  Estaban viajando de un lugar al otro, por Samaria, para llegar a otro, pero Dios tenía planes para cada mujer que iba al pozo de agua y para toda la gente del pueblo. Los discípulos no veían esto. Estaban solo pensando en su descanso y su comida. Jesús quería que vieran a la gente de Sicar que necesitaban saber, de Él. Jesús les dijo a sus discípulos que vieran alrededor del campo porque la fruta estaba madura para la cosecha. La cosecha de cual Jesús estuvo hablando era la cosecha de la gente creyendo en Dios. ¡Jesús sabía lo que estaba pasando en la cuidad cuando la mujer le dijo a la gente que encontró al quien Dios envió para salvar a la gente y que sabía todo lo que había hecho! Mucha gente confió en Jesús por lo que la mujer les dijo y muchos creyeron cuando lo escucharon hablar. ¿Y que tal tu? ¿Has confiado en Jesús, creyendo que Él es el que Dios envió para salvarnos? ¿Y si has confiado, vas a aprender de Jesús a ver alrededor de ti? ¿Le has dicho a alguien más de Jesús? ¿Te sientes bien cuando compartes con alguien del amor de Cristo, y la persona esta interesada en escuchar más de Jesús? ¡Hazlo hoy!

Es importante que entendamos que cuando invertimos amor, tiempo y dinero y todo tipo de esfuerzos y sacrificios por la obra de Dios, es imposible que no seas recompensado: Es el perfecto camino a la recompensa. El enemigo busca desviarnos del propósito de que Dios tiene para cada uno de nosotros.

MATEO 4: 1-11 Dice:1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a *tentación. 2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 El tentador se le acercó y le propuso: —Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan. 4 Jesús le respondió: —Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del *templo, y le dijo: 6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios”—le contestó Jesús. 8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. 9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras. 10 —¡Vete, Satanás! — Le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

Es necesario entender que Jesús fue tentado pero no pecó. Comprender que Jesús usó las escrituras para resistir a la tentación. Es por eso la importancia de usar los versos de la Biblia en nuestro diario vivir.

¿Hijos de Dios? No nos faltará la tentación, la prueba.  ¿Cuál es la actitud del cristiano en relación con Dios? Es un caminar a través de la vida, como por un desierto, hasta dar con Dios en la Tierra Prometida.  Jesús fue tentado también en el desierto, pero siempre fue vencedor. Muchos dudan de las recompensas del Señor, aun los discípulos dudaron.

LUCAS 18:28-30 Dice:28 —Mira —le dijo Pedro—, nosotros hemos dejado todo lo que teníamos para seguirte. 29 —Les aseguro —respondió Jesús— que todo el que por causa del reino de Dios haya dejado casa, esposa, hermanos, padres o hijos, 30 recibirá mucho más en este tiempo; y en la edad venidera, la vida eterna.

MATEO 19:29-30 Dice:  29 Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre,hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.30 Pero muchos de los primeros serán últimos, y muchos de los últimos serán primeros.

¿Por qué no se cumple en muchos: recibir mucho más en este tiempo y recibir cien veces más? Por el pecado de la iniquidad, la falta de carácter, el no aprender a equilibrar cuatro  conceptos muy importantes: el pensar, el sentir, el decir y el hacer. Es la causa, el pecado de la iniquidad va  a ser destruido si realmente  nos comprometemos a hacer a conciencia el LBS (Liberación, Bendición y Sanidad). Así veremos una iglesia transformada, libre, prospera, gozosa y radiante.

JUAN 12: 24-26 Dice:  24 Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que se apega a su *vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna. 26 Quien quiera servirme, debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará.

 
 
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